La ciberseguridad para empresas ya no es una cuestión reservada a grandes corporaciones. Hoy, cualquier negocio que use correo electrónico, ordenadores, móviles, herramientas en la nube o acceso remoto necesita unas bases mínimas de protección. El problema es que muchas organizaciones creen que empezar exige grandes inversiones, conocimientos avanzados o proyectos complejos, cuando en realidad lo más importante es dar los primeros pasos con criterio.




