El Esquema Nacional de Seguridad (ENS) es una normativa española que establece los principios básicos y requisitos mínimos para garantizar la seguridad de la información en el sector público y en aquellas empresas privadas que colaboran con la Administración Pública.

Su objetivo es asegurar la protección de datos, servicios y sistemas ante ciberataques, fallos o accesos no autorizados.

¿A quién aplica el ENS?

El cumplimiento del ENS es obligatorio para:

  • Organismos y entidades de la Administración Pública (local, autonómica y estatal).
  • Empresas privadas que gestionen datos o servicios públicos (por ejemplo, contratistas tecnológicos o proveedores de servicios digitales para el Estado).

Sin embargo, cada vez más empresas privadas adoptan el ENS voluntariamente para fortalecer su ciberseguridad y mejorar su reputación en licitaciones o contratos públicos.

Estructura y niveles del ENS

El ENS se divide en tres niveles de seguridad:

  • Bajo: protección básica de la información.
  • Medio: control moderado de los riesgos.
  • Alto: máxima protección frente a amenazas avanzadas.

Cada nivel implica distintas medidas de seguridad que se agrupan en marco organizativo, operacional y de protección.

Pasos para cumplir con el ENS

A continuación, los pasos esenciales para iniciar el proceso de cumplimiento:

1. Evaluación inicial

Analizar el estado actual de la seguridad y determinar el nivel (bajo, medio o alto) aplicable a los sistemas.

2. Elaboración de una política de seguridad

Redactar una política oficial que defina responsabilidades, objetivos y procedimientos.

3. Análisis y gestión de riesgos

Evaluar los riesgos que afectan a los sistemas de información y definir planes de mitigación.

4. Implementación de medidas de seguridad

Aplicar controles técnicos (firewalls, EDR, MFA, cifrado, copias de seguridad, etc.) y organizativos.

5. Auditoría y certificación

Realizar una auditoría externa cada dos años para obtener o renovar la certificación ENS.

Beneficios de cumplir con el ENS

Cumplir con el Esquema Nacional de Seguridad aporta:

  • Mayor confianza de clientes y organismos públicos.
  • Mejora de la resiliencia ante ciberataques.
  • Ventaja competitiva en licitaciones y contratos.
  • Cumplimiento con otras normativas como el RGPD o la ISO 27001.

Conclusión

Adoptar el ENS no solo es una exigencia legal para ciertos sectores, sino una oportunidad estratégica para reforzar la protección de los sistemas de información.

Las empresas que integran el ENS en su cultura de seguridad aumentan su fiabilidad, transparencia y capacidad de respuesta ante incidentes.