La ciberseguridad para empresas del sector financiero se ha convertido en una necesidad estratégica. Bancos, aseguradoras, fintech y entidades de inversión manejan grandes volúmenes de información sensible y transacciones económicas cada día. Esto las convierte en uno de los principales objetivos de los ciberdelincuentes. Proteger los sistemas, los datos de clientes y las operaciones digitales es esencial para garantizar la continuidad del negocio y mantener la confianza de los usuarios.




