La ciberseguridad para empresas ya no depende solo de antivirus, firewalls o herramientas técnicas. Hoy, una parte importante del riesgo nace en acciones cotidianas: abrir un correo falso, reutilizar contraseñas, descargar archivos no verificados o compartir información sensible sin revisar el destinatario. Por eso, formar y concienciar a los empleados se ha convertido en una medida esencial para proteger la actividad, los datos y la reputación corporativa.




